Torre del oro. Sevilla. En la primavera del sur.En una de sus pinzas colgaría un papelito con tu nombre, para que todo el mundo sepa que es a ti a quien amo. Junto a él un sol dibujado con el pulso incierto de los niños, con su sonrisa y sus rayitos amarillos. Y un prado y una casita con humo en la chimenea. Y un perro que siempre mueva el rabo de contento.
En otra colgaría mis vergüenzas, para que dejaran de serlo, para no tener que guardar nada en los bolsillos.
En otra los silencios, los que hacen daño, los que no se esperan ni se quieren, para que sequen al sol, para que nunca más hieran.
Me harían falta algunas para colgar las risas y los sueños. Las risas para que sigan creciendo, los sueños para que sean libres.
Dejo algunas vacantes para ir colgando lo que este corazón pueda necesitar. Dejo algunas vacantes para otros corazones y otras fantasías.




