03 noviembre 2005

Piel.

Quiero hacer de tu cuerpo
un juego sin perdedores
una dulce brisa
un bosque en otoño.

Quiero hacer de tu cuerpo
una lluvia creciendo
una luna mojando
un camino de sol entre los besos.

Quiero hacer de tu cuerpo
amor
lo que en tu cuerpo siento.

16 octubre 2005

Soledad.

Fue difícil marchar. Nunca aprendí a irme, al menos no del todo. Cómo se puede marchar completamente sin dejar allí un rastro de lágrimas o un trozo de alma. Cómo marchar completamente cuando el olor dulce de su cuerpo juega aún entre mis dedos, cuando se sienten los besos pegados por dentro a la piel, cuando se cierran los ojos y todos los caminos conducen a su espalda, cuando se escuchan palabras sin voz que vienen de su boca.
Fue difícil. Ahora estoy aquí y a la vez aún no vine, porque sigo maullando enroscado en su vientre, sintiendo su respiración que mece mis sueños y mis manos. Las manos de tocar, las manos de crecer, las manos de hablar cuando enmudezco, las manos.
Fue difícil, pero ahora por fin sé por qué se llora cuando no se llora de tristeza.

14 octubre 2005

Nubes.



Ayer atardeció así para mis ojos. No puedo guardarlo en un cajón, así que vengo para decirlo. Abajo llovía, arriba el azul era negro, en medio mi corazón recordaba cada beso que di en las tardes rojas de poniente.

20 septiembre 2005

The end.

Aquí dejo mi blog. Muchas gracias a todos por haber compartido mis sentimientos. Me habeis hecho feliz.

...soy un reloj de pie con ala azul en un cuadro de Chagall.

15 septiembre 2005

Alma torcida en mi.

Alma torcida en mis besos,
eres la nube blanca y eres el trueno.
Vuelta hacia mí miras el cielo
y brillas con la luz de sus estrellas.

Abriré mis brazos para esperarte
entre las hojas
entre los lirios
entre los sueños.
Abriré mis labios para quererte
cuando me vaya

entre las sombras
entre las piedras
entre tus besos.

04 septiembre 2005

El final del viaje.


Ahora se que ha acabado mi viaje. Lo supe cuando llegué al final del camino y vi esta enorme pancarta colgada en la fachada del último edificio. Estaba allí para que yo la viera y, sin duda, para que todos la viéramos. Allí mismo, en aquel momento, tuve la seguridad que debía de comenzar otro camino nuevo. Nuevo y al mismo tiempo tan conocido. Desde ese momento sueño ya con mis pies buscando arena para dejar sus huellas. Sueño por que sé que por fin mis sueños son tan reales como tú, y cuanto más te sueñe más cerca estaremos caminando y tocándonos como notas de una misma canción. Tenemos ese poder de construir un pentagrama para vivir en él. El mío tarareará un camino más justo, más libre, un camino SIN MIEDO.

...yo que fui viajando sin saber a dónde
sin saber a quién.
Yo que fui rodando
ajeno y cansado,
sin saber que el alba me acercaba a ti.
Yo que fui pisando
que fui derramando
que fui derrochando el aire y el alma
sin pensar que al fin
al fin del camino me hallaría a mí.

28 agosto 2005

Qué será será.

Suave y dulce
y acaricia cuando menos te lo esperas.
¿Qué es?

Para llegar a sus ojos
he de cruzar océanos
con corales y sirenas.
¿Qué es?

Tendido a su lado mis manos recorrieron
kilómetros de sueños
años luz de sentimientos.
¿Qué es?

A la hora de marchar,
la hora que siempre llega,
me morí para no hacerlo.
¿Qué es?

Ahora dicen que estoy muerto,
muerto de amor,
muerto de miedo,
muerto de ganas
y de deseos.
¿Qué es?

23 agosto 2005

15 agosto 2005

El último amanecer.

Dormía intranquilo. Mi dolor de espalda, el catarro, el calor… disculpas para despertarme envuelto en sudor buscando tu mano. En la oscuridad es más fácil sentir tu respiración entrecortada. Tus ojos cerrados. Me he pasado horas mirándote así, como si el sol se pusiera tras las montañas y una luz tenue pusiera sobre tu piel un leve brillo de nube. Y tú dormías tranquila soñando tus propios sueños, tus luces lejanas, tus besos. Me he pasado horas mirándote así, sin tocarte por miedo a que despertases. Me he pasado horas envuelto en tu calor, en tu sombra mágica.
Pero siempre llegaba el día para borrar tu cuerpo, para hacer de él una sábana revuelta y fría en la que sólo existía una parte de mí. Entonces, como cada amanecer, me levantaba para asomarme a la ventana, encendía un cigarro, y perdía la mirada en ese horizonte verde y húmedo tras el cual, en alguna parte, tú también me soñabas.

04 agosto 2005

Whenever.

Hoy me encontré envuelto en un recuerdo, no sé si del pasado o de un futuro que no se cumplió, que dejó de caminar a mi lado, que en realidad sólo lo hizo una noche. Yo estaba seguro de que no distinguía los acentos de América Latina, que me sonaban igual las palabras de un uruguayo que de un argentino, o de un colombiano que de un venezolano. Pero aquel timbre, aquella melodía, sonó tan clara en mi recuerdo que no pude hacer más que volverme en la silla del restaurante chino para mirar a la mujer que hablaba. Esperaba sin darme cuenta encontrar a Whenever, no me dio tiempo de aprender otro nombre para ella, vestida con su traje blanco, con su risa, con su piel dulce y aquellos ojos que no dejaban de cantar. Ocurrió un día lejano en un lugar lejano. Ella me encontró por casualidad, o por que a veces los sueños se tocan, entre todas las gentes del mundo. Nos miramos y supe que mi corazón se rompería al irme. Hubo pájaros que volaban al sur y las hojas de los árboles cambiaron su color, hubo lunas y planetas de años bisiestos, hubo un vendaval de piel. Y luego el día. Me fui olvidándola para siempre, y hoy, me vi envuelto en su recuerdo... no sé si del pasado o de un futuro que no se cumplió.